Estructura de una novela perfecta: los 7 niveles de lectura
Cuando queremos diseñar o analizar la estructura de una novela, muchas veces nos quedamos con lo superficial de una historia, sobre todo si esa historia es trepidante, espectacular o muy emotiva.
Pero quedarte con lo superficial no es una buena idea si pretendes escribir: necesitas pasar a un nivel mucho más analítico. Porque…
una gran cualidad de todo buen escritor es ser capaz
de ver aspectos de la vida que otros no perciben,
y hacerlos visibles gracias a lo que escribe.
Es por eso que siempre repito, en todos mis cursos y asesorías:
Estos son solo algunos beneficios que notarás al profundizar en estos 7 niveles de lectura en la estructura de una novela:
- Descubrir recursos de los grandes autores literarios
- Definir un norte para no desviarte (demasiado) de tu plan original
- Profundizar en el por qué y para qué escribes
- Profundizar en el conocimiento de tus personajes
- Planificar cómo vas a escribir lo que quieres escribir
Así que a partir de ahora, cuando leas y también cuando planifiques tu escritura, fíjate en estos detalles:
Nivel #1: el formato
El formato es lo más visible y superficial. No me refiero a si la historia te llega en soporte libro, película, obra de teatro o pieza de ópera.
Lo primero que percibimos de una obra, y de hecho puede ser un motivo por el que decidamos leer un libro, es el género al que pertenece.
¿Es una novela histórica? ¿Ciencia ficción? ¿Novela negra? ¿Romántica?
Y puede ser una novela de género puro, un subgénero o una fusión de géneros.
También entraría en este nivel el tono: ¿lo contarás en clave de humor? ¿Será una tragedia? ¿Un melodrama?
Por tanto, estaríamos hablando de un nivel muy básico: la forma que tiene esa historia.
Para usar como ejemplo en los niveles que siguen, vamos a decir que tenemos entre manos una novela policiaca clásica.
Nivel #2: el argumento
Profundizando un poco más, lo siguiente que conoces de una historia es de qué va.
Puede ser la historia de un policía que investiga el asesinato de su compañero, y durante la investigación descubre una conspiración política que afecta a todo el departamento.
Habrá novelas en las cuales el argumento esté claro desde el principio. En otras necesitarás avanzar más para averiguarlo.
No puede haber una regla fija en esto, ya que, a menudo, el conflicto inicial de una historia no tiene por qué ser el conflicto central.
Al final del post te revelaré cómo encajan todos estos niveles de lectura.
Nivel #3: los personajes
Siempre defino a los personajes como el médium por el cual el escritor se comunica con el lector.
Gracias a los personajes, en especial del personaje central o protagonista, el escritor puede hacer que el lector experimente emociones, sensaciones y vivencias.
Gracias a la escritura, puedes vivir «en primera persona» cómo es la vida de un detective en el New York de los años 50.
Stephen King va mucho más allá en su libro Mientras escribo y dice que la escritura es un acto de telepatía:
«Imagina un conejo en una jaula que tiene pintado en su espalda el número 8. Lo has “visto”.
Sin embargo, ni hemos hablado, ni estamos en la misma habitación, ni en el mismo año: te he transmitido el pensamiento».
Sin embargo, ni hemos hablado, ni estamos en la misma habitación, ni en el mismo año: te he transmitido el pensamiento».
Estamos ya en un nivel interesante, pero queda por ver lo mejor…
Nivel #4: las motivaciones
¿Por qué actúa un personaje de una forma y no de otra? Esta pregunta es vital y es una de las primeras que necesitas hacerte cuando diseñes a tus personajes.
Sus motivaciones vienen dadas por su personalidad, por los hechos y por el entorno en que se desenvuelven. Pero, sobre todo,
necesitas definir las motivaciones de un personaje
para que estas sean coherentes con tu «para qué»
Por ejemplo, tu detective puede adoptar muchas posturas diferentes frente al asesinato de su compañero: puede resignarse, puede enfurecerse, puede sentirse culpable…
La cuestión es ¿qué actitud te interesa a ti que tome para poder contar la historia?
Mejor aún: ¿qué actitud es más coherente con lo que deseas transmitir con tu historia?
Según lo que le motive a investigar —y a seguir investigando cuando las cosas se tuerzan— estarás definiendo un tema.
¿De qué habla tu novela? ¿Quieres hablar de venganza… o de justicia?
Lo cual nos lleva al siguiente nivel…
Nivel #5: los valores
Es posible que el personaje del detective comience la investigación motivado por la venganza. Está dispuesto a matar sin contemplaciones al asesino de su compañero y mejor amigo.
A medida que avanza la historia, suceden otras cosas, como es natural.
Descubre, por ejemplo, que se está enamorando de la viuda de su compañero y que el hijo de ellos le ha tomado como sustituto de la figura paterna que acaba de perder.
Descubre también que el capitán del departamento, alguien que es como un padre para todos, envió a su amigo a una trampa. ¿Por qué motivo?
Ya no entra en juego tan solo la venganza ¿verdad?
Hay una lectura más profunda de los hechos. Las ramificaciones y subtramas otorgan una nueva dimensión a esta historia.
Si mata al capitán ¿podrá descubrir quién está detrás de la conspiración? ¿Es más justo vengarse o destapar la corrupción reinante para acabar con ella?
Si le encarcelan o matan ¿qué pasará con la viuda a la que ahora ama? ¿Qué será de su hijo?
¿Dónde quedaría la justicia? ¿Cuáles son los valores que rigen la vida del personaje? ¿Cómo influyen en su motivación?
Porque…
los valores que otorgues a tus personajes serán
los valores que transmitas en tu historia
¿Vas viendo cómo encajan estos diferentes niveles de lectura y adónde quiero llegar?
Está a punto de aclararse todo…
Nivel #6: el tema central
¿Te has preguntado alguna vez por qué contamos historias y por qué nos gusta tanto que nos las cuenten?
¿Por qué no, simplemente, nos limitamos a expresar nuestra opinión con datos demostrables?
Bueno, tal vez otra pregunta tenga la clave:
¿Crees que un niño hará caso si le dices que no toque un enchufe? ¡Es muy probable que, en cuanto te descuides, corra a hurgar en él con unas tijeras!
En cambio, si le explicas el cuento de aquel niño imprudente que hizo explotar un enchufe con una gran llamarada, se quemó y tuvieron que llevarle al médico… mmm… tal vez se lo piense dos veces ¿verdad?
Las historias ayudan, por medio de sus mecanismos, a expresar conceptos, inculcar conocimientos y transmitir valores que de otra manera no comprenderíamos.
A veces nos cerramos en banda para no admitir que podemos estar equivocados frente a una postura determinada, o no aceptamos que una idea arraigada puede ser una falsa creencia.
También son un excelente vehículo para plantearnos nuevas preguntas sobre temas que creemos tener bien asimilados.
En el ejemplo de nuestra historia del detective, un tema central podría ser diferenciar venganza y justicia. Pero no tiene por qué ser el único.
Sin ir más lejos, el marco muestra la corrupción política y policial, con lo cual también retratamos una realidad social.
A nivel humano, tenemos oportunidad de mostrar las contradicciones y dudas de los personajes, sus sentimientos de culpa, sus emociones y pasiones…
Quieras o no quieras, al contar una historia
estás transmitiendo mucho más que la historia.
La cuestión es ¿controlas lo que transmites? Vamos a ver…
Nivel #7: el sentido último
Al principio del post decía que
Y ojo con esto porque, al hacerlo, estás asumiendo cierta responsabilidad.
Vamos a ver por qué lo digo… recapitulando, hasta ahora tenemos:
- Nivel 1: el formato
- Nivel 2: el argumento
- Nivel 3: los personajes
- Nivel 4: las motivaciones
- Nivel 5: los valores
- Nivel 6: el tema central
Todo esto, si lo haces bien, son diferentes piezas de una maquinaria que debería funcionar como un reloj de precisión.
La clave de este funcionamiento es la coherencia interna.
Es decir,
toda la estructura de una novela
debe estar al servicio de su «para qué»
Todo lo que cuentas en una historia sirve para reforzar la idea central.
Por tanto, necesitas saber cuál es esta idea central para poder expresarla en cada uno de los elementos que la transmiten.
¿Qué estás expresando con una historia que plantea el dilema «justicia real o venganza irracional»?
¿Que, además, también refleja una corrupción que conduce a cometer la traición más abyecta?
¿Y que, además, cuenta que los sentimientos y pasiones pueden estar por encima de la fidelidad?
¿Es posible que, en realidad, estés hablando de
la debilidad intrínseca a la condición humana?
la debilidad intrínseca a la condición humana?
Pero es probable que sea este el concepto que penetre en el inconsciente del lector.
Porque, reforzando una idea central a través de los elementos y los diferentes niveles de lectura que has ido encajando, has logrado plantarla en su pensamiento.
Por eso, los 7 niveles de lectura te sirven tanto para analizar las grandes historias y qué quieren decirte en realidad sus autores, como para que tú puedas contar una gran historia.
No es sencillo, ni mucho menos. Pero si lo logras, no dudes de que tendrás entre manos
la estructura de una novela perfecta.
la estructura de una novela perfecta.
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