domingo, 29 de junio de 2014

CÓMO DIFERENCIAR LOS TIPOS DE TEXTOS?

https://www.youtube.com/watch?v=kBmpeIZd0a8 VIDEO CÓMO ESCRIBIR UN TEXTO

Tipos de texto
 Existen diversos tipos de texto ¿Cómo diferenciarlos?
Te compartimos algunos ejemplos para aprender a

construirlos según sus características, temas a
desarrollar e intención comunicativa.
El texto es una secuencia de oraciones que pertenecen a un mismo sentido global y pretenden comunicar un mensaje. Primero hace parte de un proceso de escritura y posteriormente se convierte en ejercicio de lectura.
Para lograr el efecto deseado en el lector, el autor apoya su composición con una estructura que facilite la percepción del mensaje. Esta se constituye por elementos como la introducción, el cuerpo o desarrollo y las conclusiones.
Partes del Texto
• Introducción: explica de modo general el asunto a tratar para que el lector se entere de lo que encontrará a continuación, y de esta manera atraer su interés hacia el desarrollo de la temática. Es una idea llamativa con el objetivo de motivar al receptor para que se entusiasme por seguir con la lectura.
• Cuerpo o desarrollo: presentación de las ideas principales y secundarias del tema para dar sentido a la lectura.
• Conclusión: es la parte final del texto que deja al lector con inquietudes o enseñanzas sobre el tema. Su extensión es corta y precisa.
Construcción
Para construirlo, el texto requiere de elementos como los enunciados, los párrafos y la idea principal para darle coherencia al mismo.
• Enunciado: es la unidad mínima para comunicar, expresa una situación y busca ingredientes que refuercen la interacción entre receptor y emisor del mensaje.
• Párrafo: es una unidad mayor al enunciado en la cual se dividen los textos mediante el punto aparte. Cada párrafo abarca una idea, está compuesto por oraciones; las primeras son las que presentan la idea central y las otras son las que ejemplifican o sustentan a la misma.
Según su intención comunicativa
Textos literarios: pretenden generar impresión estética y provocar emociones por medio del lenguaje. Enriquece su contenido con personajes, descripciones, lugares, diálogos y narraciones; determinados por el estilo del autor. Los cuentos y las novelas son los ejemplares de esta clase de textos.
Textos narrativos: cuentan hechos reales o ficticios. Hacen énfasis en las acciones realizadas por los personajes, el espacio y el tiempo en el que transcurre la historia; obedeciendo a una estructura y estableciendo un orden según la conexión entre secuencias y el punto de vista del narrador.
Para evitar el tedio de una extensa narración, muchos autores se valen de la elipsis, presentando la información de una manera más corta pero sin perder los elementos fundamentales que conducen y dan sentido a la trama.
Sin embargo, hay otras composiciones que centran su atención en los rasgos y actitudes de sus personajes como pista o recurso para comprender el porqué de los hechos que ocurren.
La actividad narrativa podría condensarse con tres aspectos fundamentales: definir la situación que se quiere contar, ubicarla espacial y temporalmente, y reforzarla por medio de detalles.
Textos prescriptivos: son los que guían o brindan indicaciones sobre un tema, para determinar el comportamiento del lector en una situación determinada; estos pueden ser normativos o instructivos:
Textos normativos: pretender regular la conducta del receptor con reglas, órdenes o normas. Ejemplo: manual de convivencia escolar, reglas para un partido de fútbol, normas de un establecimiento.
En cambio, los textos instructivos ofrecen información para que el lector pueda realizar una tarea; por ejemplo, recetas de cocina, manual de instrucciones para armar un escritorio, manual de instrucciones para electrodomésticos.
Textos expositivos: tienen como objetivo principal explicar o aclarar conceptos, sucesos, fenómenos o temáticas, generalmente sobre ciencia, tecnología o arte. Tiene un lenguaje técnico y preciso; exento de opiniones y posiciones por parte del autor.
Su funcionalidad es pedagógica pues expone ideas con una intención divulgativa; que solo informan sobre un tema de interés sin necesidad de conocerlo previamente y tienen un público más general; o especializada, dirigida a un sector específico que domina la temática; por ejemplo, textos de medicina, textos de física, textos de química, entre otros.
Su punto de partida es la definición, de la cual se desglosan las ideas que explican el tema. Para lograr mayor comprensión del mismo, el autor clasifica conceptos que se relacionan entre sí, recurre a las comparaciones, a los ejemplos y a las descripciones en caso de información más compleja.
Textos argumentativos: exponen y defienden una postura sobre alguna temática. Su función principal es defender una idea central, la tesis, para que esta sea probada o demostrada.
En los textos más técnicos se usan pruebas lógicas rigurosas y análisis de la relación causa-efecto; por ejemplo, argumentos a favor o en contra de una teoría científica como la evolución del hombre o la vida en otros planetas. No obstante, en casos de carácter ideológico, se emplean las emociones como herramientas para convencer, persuadir o defender un punto de vista. Ejemplo de esta metodología en el texto son las columnas de opinión sobre alguna decisión política o problemática social.





¿Cuáles son las fases o pasos para componer un texto y cómo se desarrollan? Yaneth Peláez Montoya, coordinadora de la Red de Lenguaje de Antioquia, explica los aspectos más importantes para escribir un texto y transmitir un mensaje con claridad.

jueves, 19 de junio de 2014

martes, 17 de junio de 2014

LA CULPA ES DE UNO

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas 
un derrumbe de algún modo previsto 
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido 

todas mis intuiciones se asomaron 
para verme sufrir 
y por cierto me vieron 

hasta aquí había hecho y rehecho 
mis trayectos contigo 
hasta aquí había apostado 
a inventar la verdad 
pero vos encontraste la manera 
una manera tierna 
y a la vez implacable 
de desahuciar mi amor 

con un solo pronostico lo quitaste 
de los suburbios de tu vida posible 
lo envolviste en nostalgias 
lo cargaste por cuadras y cuadras 
y despacito 
sin que el aire nocturno lo advirtiera 
ahí nomás lo dejaste 
a solas con su suerte 
que no es mucha 

creo que tenés razón 
la culpa es de uno cuando no enamora 
y no de los pretextos 
ni del tiempo 

hace mucho muchísimo 
que yo no me enfrentaba 
como anoche al espejo 
y fue implacable como vos 
mas no fue tierno 

ahora estoy solo 
francamente 
solo 

siempre cuesta un poquito 
empezar a sentirse desgraciado 

antes de regresar 
a mis lóbregos cuarteles de invierno 

con los ojos bien secos 
por si acaso 

miro como te vas adentrando en la niebla 
y empiezo a recordarte.


La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas 
un derrumbe de algún modo previsto 
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido 

todas mis intuiciones se asomaron 
para verme sufrir 
y por cierto me vieron 

hasta aquí había hecho y rehecho 
mis trayectos contigo 
hasta aquí había apostado 
a inventar la verdad 
pero vos encontraste la manera 
una manera tierna 
y a la vez implacable 
de desahuciar mi amor 

con un solo pronostico lo quitaste 
de los suburbios de tu vida posible 
lo envolviste en nostalgias 
lo cargaste por cuadras y cuadras 
y despacito 
sin que el aire nocturno lo advirtiera 
ahí nomás lo dejaste 
a solas con su suerte 
que no es mucha 

creo que tenés razón 
la culpa es de uno cuando no enamora 
y no de los pretextos 
ni del tiempo 

hace mucho muchísimo 
que yo no me enfrentaba 
como anoche al espejo 
y fue implacable como vos 
mas no fue tierno 

ahora estoy solo 
francamente 
solo 

siempre cuesta un poquito 
empezar a sentirse desgraciado 

antes de regresar 
a mis lóbregos cuarteles de invierno 

con los ojos bien secos 
por si acaso 

miro como te vas adentrando en la niebla 
y empiezo a recordarte.

Mario Benedetti

MARIO BENEDETTI

Poste restante

Durante varios años, Verónica me había escrito una carta mensual. No diré que yo las olvidara, pero tal vez se hubieran quedado escondidas en el tedio del pasado de no sobrevenir la obligación de mi mudanza. 

Estuve tres días vaciando roperos y armarios y de uno de éstos se desprendió una maleta que no tenía candado y en consecuencia se abrió al tocar el suelo. Y allí estaba el atado con las cartas que Verónica mandaba regularmente a mi casilla de correo. Quizá yo estaba cansado con tanta calistenia de traslado, pero al mismo tiempo me picó la curiosidad y me vinieron ganas de releer aquellas cartas de ayer y de anteayer. Aquí transcribo algunas:

Hola Martín: Aquí estoy en la terraza, sola, frente a la costa. No hay viento, el mar está quieto. Una confesión: la soledad ha dejado de herirme. Mejor aún: me permite revisar, casi diría descifrar, mi pasado sin gracia. En un platillo de la balanza coloco mis odios; en el otro, mis amores. Y he llegado a la conclusión de que las cicatrices enseñan; las caricias, también. 

Ya hace dos meses que se fueron mi madre y mi hermana. Me gustó tenerlas conmigo, pero también sentí cierto alivio cuando me dijeron hasta pronto. Con mi hermana me llevo bastante bien. Pensamos diferente en muchos tópicos (ideología, política, cultura, y hasta deportes) pero por lo general evitamos los temas conflictivos. Lo esencial es el afecto y éste permanece. Mi madre, en cambio, es muy tozuda, y eso dificulta la relación, ya que es incómodo ser sincera con ella. Cuando puedas y quieras, ponme unas líneas.

Martín: Bueno, las vacaciones se terminaron y en estos días padezco eso que los nuevos psicólogos han bautizado como el trauma posvacacional. Por suerte, sé que no me dura mucho. La avalancha de trabajo barre con todas las melancolías.

Creo que no llegaste a conocer a mi jefe actual. Buena persona, pero más braguetero que Juan Tenorio. Las subordinadas tienen que andar con todas las alarmas encendidas, porque al menor descuido les toca el culo. Hay que reconocer que nunca va más allá de un acoso tan discreto. Al parecer, le alcanza con dejar esa constancia ambiental, algo que entre otras cosas le sirve al personal masculino para burlarse de las muchachas.

En mi caso particular, y en vista de que he alcanzado los cuarenta, mis nalgas ya están fuera de campeonato. Curiosamente, tal abandono me produce una doble sensación: una, por supuesto, de alivio, y otra, de cierta frustración, como si de pronto me hubieran jubilado del escrúpulo erótico y la lujuria abstracta. ¿Tú qué opinas? ¿También te jubilaste?

Hola Martín: El invierno siempre tuvo para mí un lado cavernoso, fantasmal, como si los vientos helados trajeran consigo las malas noticias y las lluvias implacables nos hicieran olvidar cómo era el sol. Abrigos no me faltan, pero debajo del sobretodo, la zamarra o los ponchos, sé que mi piel tirita y que un cierto destemple se me instala en el alma.

Este invierno, sin embargo, me llegó con otro ritmo. ¿Te acordás de Eusebio? ¿Aquel alto, de pelo revuelto, más bien parco, lector empedernido, que se complacía en rectificar al profesor de Historia? Bueno, me caso con él. La historia es más sencilla de lo que te imaginas, casi te diría que más sencilla de lo que yo misma podía haberla imaginado.

Una mañana se apareció en la oficina, no precisamente para hablar conmigo (ni siquiera sabía que yo trabajaba allí) sino con mi jefe querendón, pero como éste asistía a una reunión del Directorio que le iba a llevar varias horas, Eusebio me sugirió que nos fuéramos a almorzar, y de paso celebrar nuestro reencuentro.

Íbamos por la mitad del almuerzo cuando por fin nuestras miradas se encontraron. Y de pronto estuvo todo dicho. Tuvo la delicadeza de no llevarme a un hotel sino a su departamento de soltero. A mí, otra soltera. Aquí va la invitación. Ya sé que no podrás venir. El próximo viernes nos vamos a Río. No está mal, ¿verdad? 

Martín: La última vez que te escribí (¿cuánto hace?, ¿dos años?) estaba dando el último toque a mi soltería. Ahora te escribo desde mi viudez recién inaugurada. Eusebio murió en un accidente carretero. Por favor, no me envíes ningún pésame. No corresponde. Iba con otra. La hija del gerente, su último amor, que también murió. Las dos noticias me llegaron juntas. Bah.

Hola Martín: Sólo para avisarte que no habrá más cartas. Gracias por los años y el vacío de tus silencios. Si alguna vez me hubieras contestado, te habría mandado un fax con dos o tres hurras. Pero no me contestaste. Paciencia. No sé si esto se acaba o si me acabo yo. Como avisan en el casino: No va más. Bien sabes que soy atea y que este mutis no servirá para evangelizarme.

 Mario Benedetti - El porvenir de mi pasado

¿Por qué los niños deben escribir en letra cursiva?

http://www.semana.com/educacion/articulo/por-que-los-ninos-deben-escribir-en-letra-cursiva/391142-3


COLEGIOSAunque muchos piensen que escribir de esta manera está mandado a recoger, hay buenas razones para aprender a hacerlo.

¿Por qué los niños deben escribir en letra cursiva?.

En días pasados, en Estados Unidos, se hizo famosa una queja de una madre a la maestra de su hijo. Según afirmaba la mujer, su hijo perdía las materias porque la profesora escribía en el tablero en letra cursiva y su hijo no podía entenderla. Así que le exigía a la docente que 
hiciera sus apuntes en letra imprenta y así “todos podrían entender”.

¿Cuál es la verdadera razón por la que a los niños se les enseña en el colegio a escribir de esta manera si casi todo lo demás que se consume en el mundo está escrito en letra imprenta?

SEMANA Educación presenta una lista de tres ventajas insospechadas de esta práctica.

1. Necesitamos una firma segura
Hoy en día todavía necesitamos firmar infinidad de permisos y documentos oficiales. Desde recibir un encargo por correo hasta un cheque. La firma es una importante herramienta para proveer seguridad; una firma en letra imprenta es más fácil de falsificar que una en letra cursiva.

2. Es bueno para nuestras mentes
Investigaciones sugieren que la letra imprenta activa una parte diferente del cerebro que la letra cursiva. Aprender a escribir en cursiva ayuda a la coordinación motora del niño, además, la escritura a mano ayuda a retener la información y generar nuevas ideas mientras se elabora el manuscrito.

Estudios también han mostrado que los niños que escriben en letra cursiva obtienen mejores calificaciones en gramática y lectura, tal vez porque la letra pegada hace que los estudiantes recuerden las palabras como un todo y no por partes.

3. Algunos lo necesitan
Algunas personas que sufren de lesiones cerebrales pierden la habilidad de leer o escribir en letra imprenta, mientras que su habilidad para entender cursiva permanece. Investigadores también han sugerido que la letra cursiva puede ser utilizada como una ayuda educativa para niños con impedimentos como la dislexia.

lunes, 16 de junio de 2014